Nuestra pedida

Hoy, que se cumplen dos meses para que Mr. Love y yo nos demos el “Sí, quiero”, (¡el tiempo pasa volando!) me apetecía publicar un post más personal, relatando lo que celebramos el domingo pasado, nuestra pedida.

Aunque la pedida de mano en su más estricto origen  sea una práctica que esté en desuso, (tradicionalmente, tenía como fin obtener el consentimiento por parte del padre de la novia), en la actualidad, es un acto de carácter familiar sin ningún otro tipo de pretensión o petición de permiso.

Desde el primer momento de nuestro compromiso, Mr. Love y yo teníamos muy claro que prepararíamos la pedida, pues deseábamos reunir a nuestras familias, celebrar nuestro amor y nuestro compromiso,  y disfrutar con  ellos de ese momento tan especial. Además, siendo francos, ¡es una buena forma para ir calentando motores y empezar a festejar!

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Nuestra pedida consistió en un cóctel desenfadado organizado en casa de mi madre, en la que no faltaba ni un rincón que no estuviera adornado por ramos de flores. Durante el transcurso de la velada, ¡hubo de todo!, sonrisas, carcajadas, lagrimones, abrazos, algún que otro discurso, buenos deseos, y besos, ¡muchos besos! Queríamos que nuestra familia disfrutara y nosotros aprovechamos para agradecerles lo felices que nos hacen.

¡Somos inmensamente afortunados por la joya de familia que nos ha tocado!

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Serafin Castillo

Justo después de los postres, y tras un emotivo discurso por parte de mi querida madre, Mr. Love se dirigió a mí, volviendo a hacerme la pregunta que un año atrás ocasionó un vuelco en mi corazón y me dejó sin palabras.

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Whitney Biber

Mis lágrimas ya comenzaban a florecer y eso que ahora era a mí a quien le tocaba decir unas palabras, no sé si algo se me entendió porque a duras penas me salía la voz (y eso que en mi vida profesional las palabras conforman mi herramienta de trabajo), y entre sollozos, le proferí el inmenso amor que siento por él.

Seguidamente, y tras ver alguna lagrimita que otra entre mis familiares, saqué la caja que durante más de cuatro meses había guardado con mucho cariño  y se la entregué a él. Era su regalo de pedida. Un reloj Hamilton, modelo Jazzmaster, una pieza clásica y atemporal, pero a la vez,  juvenil, con la correa de acero y la esfera azulada, un reloj que le encantó y que ya no se quita de la muñeca. (Si queréis, podéis ver el modelo elegido, pinchando aquí).

Un día inolvidable para todos.sweet-ice-cream-photography-87191.jpg

👉🏻Nota mental: 1) mejorar el discurso para el día B;

2) toneladas de waterproof, por favor.

3)Exprimir y disfrutar de cada instante.

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Mr. Love y yo el día de la pedida.
Y con el recuerdo de ese día tan especial, os deseo un precioso comienzo de semana,

Besos bodiles,

Dalia.

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5 comentarios en “Nuestra pedida

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